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La historia de adaf

El cambio parte desde la voluntad de cada uno

Liliana Castillo nacida en el departamento de Boyacá, Colombia llega a sus 40 años de vida a la ciudad de Fusagasugá con un propósito que había perseguido toda su vida: poder hacer una labor social que ayudara a los animales desamparados que han sufrido de maltrato y abandono injustificado.

Su proyecto con la Asociación Defensora de Animales de Fusagasugá (ADAF) inicia tras presenciar la indiferencia e indolencia de los ciudadanos con los animales, e incluso vive el hecho que la marco por siempre, encontrar a su propio perro quemado con acido de batería por parte de uno de sus vecinos. 

Estos hechos, motivan a la señora Liliana a conseguir el albergue de Cucharal, y posteriormente, Tierra negra y El Rosal, en los cuales se encuentran más de 150 perros y gatos rescatados de las calles, estos refugios les proveen: alimentación, salud, esterilización y les buscan un hogar digno. 

Sin nosotros y nuestros voluntarios los animalitos pasarían una cantidad enorme de necesidades, por eso velamos día a día por encontrarles un lugar donde poder tener una vida llena de amor. 

Lastimosamente, para doña Liliana los últimos años han sido muy complicados, ha pasando por una gran cantidad de enfermedades que han dificultado su salud al punto de no poder caminar hoy día. Esta es la razón por la cual ADAF busca con más fuerzas que nunca personas que apoyen su causa.

Los aportes pueden ser tanto en especie como monetarios y son utilizados para: pagar los servicios públicos de los albergues, la alimentación de los animales (dos veces al día), los productos de aseo para tener limpias las instalaciones, y los servicios de médico veterinario para aquellos animales que se encuentran enfermos o para quienes deban ser vacunados, desparasitados y esterilizados.

Y es así, como este proyecto que nace de un corazón lleno de amor, hoy continua buscando personas que tengan este mismo sentimiento y aprecio por los animales para seguir siendo la única esperanza. ADAF es un lugar en donde cada aporte vale, cada intención cuenta y todo marca la diferencia. 

“Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga" Homero